lunes, 20 de junio de 2011

No mires hacia el sol.

Estamos atrapados en harapos
Soltando las amarras del aire,
No mires hacia el sol, solo corre hacia el horizonte,
Casas tras las colinas,
Entre árboles se logra divisar la caída
Arranquemos de todo esto,
Viaja conmigo hacia la vida de esos ancestros.

El hombre construye mentiras embasadas en la fe,
Entran en capullos de seda que roban de sus madres,
Todos los reyes sobreviven al calor
En el este la vida sabe mejor.

Arranca conmigo hacia la bahía
Solo huyamos de todo esto,
Allá donde nos esperan los ancestros,
Despierta a la niña, ya casi estamos en la puerta
Los sonidos ensordecedores de un acordeón,
En la calle ese anciano en busca del padre,
Los niños enloquecen bajo la lluvia de verano
Y tú sigues en esa danza asesina sin razón.

Salta al vacío de las espigas
En el tormento de aquel lagarto,
Veo en sus ojos mi muerte  pasada
Donde ninguno de ellos saldrá vivo
Aguardando ver si entre el tiempo esto se prolonga,
En la visión de una mente abstracta.



Alan B. James. 

1 comentario:

  1. ¡Qué buen final!, habría que aclarar, entonces, que ver el sol también enceguece.

    ResponderEliminar