jueves, 11 de agosto de 2011

La droga de tu piel.

En su piel,
Nacen  lazos de calor
Aparcados en el deseo,
Montados por oscilantes placeres,
Aislados a un lado de una almohada
Donde la humedad de su cuerpo,
Calma la sed que agoniza en la pasión.

Linajes de erotismo bajan de la piel,
En su cintura el fulgor de lo prohibido,
Anhelos de una dulce carne
Maniatada por la locura de un amor,
Que azota movimientos oscilantes
Marcando huellas a su alrededor.

El licor brota de sus piernas,
Como sabanas que cubren los trazos de una vida,
Embriagados por el excitante sudor,
Y vivaces gemidos cruzando el espacio exterior.

En los cielos la mirada se hace tenue,
Agita el ritmo marcando pasos leves
Derrumbando ataduras al anochecer.

Vestimentas que se trisan en sus manos
Y labios atrapados  bajo hechizos,
Somos ilusionistas de lo prohibido,
Profanos de mil deseos
Que solo buscan un antídoto.

En el lienzo de su alma,
Escribiré los pasajes de una noche
Maniatada por  deseos y locuras,
Atrevidos, rebeldes y sin ataduras
Extasiados por una droga de pasión,
Al borde de su piel ya no siento temor.


Alan B. James.

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