viernes, 1 de julio de 2011

Silueta marchita.

El oscuro manto desordena los cantos
Voces en la oscuridad,
Se escucha el alarido de una mujer,
Su belleza realza el fulgor en lo alto.

Ante sus ojos  percibes un melancólico llanto
Las sombras no entienden lo que ella representa,
El túnel es largo y se aleja con fuerza,
Sutiles matices se dan en su piel
Y dibujos sonrientes se burlan de ella.

Camina entre las piedras del Edén
Los bailes son el encanto,
En el mar las sirenas se quejan de todo,
Pero ella solo baila para el sol
Perfiles paganos que dibujan su vida,
Son inviernos marcados por su dolor.

Movimientos que inquietan el deseo
Vibrante ansiedad tras esos pétalos
La perfecta silueta de una hoja,
Salvajes encuentros en la orilla de un rio,
Su viaje esta definido por un sueño tardío.

Perversos suspiros que opacan el miedo
Ella es el débil sentir de un latido,
Enciende su alma al ritmo de sonidos
Y danzas en el fuego de los lamentos.

Mujer apacible y desolada
Entierras las hojas de blancas cascadas
Sin posesiones, marchita en la nada
Miras el infinito antes que al alba.




Alan B.James.


martes, 28 de junio de 2011

Horizonte de pasión.

El perfume de tus mejillas
La calidez de tu piel anclada al fulgor de un cigarro,
El horizonte blanco como las pieles que nos cubren
Salir del éxtasis de tu calor,
Es como dejar el útero de la esperanza que da vida.

Miradas cruzan el infinito y nos encerramos en el vació,
Añorando el momento donde el tiempo no camina
A partir de ahí tu piel se eriza,
Entrelazamos almas entre sabanas y deseos de más
El licor ya no sigue en el camino.

Me vez partir a otro rumbo,
Lo siento nena, el mas allá espera
Hoy no me acompañaras, debo viajar con ellos
El rumbo se hace largo.

La pasión no es eterna cuando el mundo cae en pedazos
Pero los deseos viven en tus ojos,
Esos que se cruzaron en el infinito
Cuando tu piel se encontraba anclada a un cigarro,
Y yo embotellaba en mi alma el perfume de tus mejillas.



Alan B. James.

El momento.

Saca el desquicio de ese sitio
Vuelve a crear arte y maldad,
El desorden es el orden mundial en días de abasto,
Las ofertas del infierno creado por burócratas, están vendidas las mejores plazas
 Curas y puritanos son los que llegaran,
A la maldad del olvido genuino.

Odiosos sonido en sus bocas que callan la verdad,
La mentira creada en el hombre antiguo
Te hace creer en la muerte sin vida
Y vives para morir y vivir lo que no existe.

Ellos son el karma del dolor
Su ceguera se compara con el puto y jodido ardor,
El de una serpiente que muerde la verdad y la envenena
Olviden las noches sin estrellas,
El cristo de tu avaricia seguirá en el camino
Mañana venderás a tu madre,
El alma de tu vida no vale lo mismo que tu celular
Saca la tarjeta que te dirá que comprar.

El futuro se rifa al mejor postor, dinero,
Religión mal gastada en prostitutas de la mentira
El Papa sabe lo que es comer carne cruda,
La ha probado de los más tiernos años
Entre las faldas de una sonrisa triste.

Lo que adoras te devora, mira el cielo
Nadie te ve, nada te juzga
Somos lo que somos, esto es,
Nada más, momento es lo que se ve
Disfruta el presente, mata a tu presidente
Has el amor con esa joven
Y maldice a la virgen de tu altar.

Son vagas epifanías, el satírico crecerá
Al otro lado de la calle se pueden ver,
Escucha sus desesperados gritos de agonía
La religión cae, ellos despiertan,
Utilizan ese pequeño concepto olvidado llamado pensar,
Estamos en el momento, lo grande solo “es”
El gran electrón de la vida, sin murallas,
Ni cerámicas que adorar, superstición de antaño
Somos esto, esto es, el momento,
Gracias por el momento.




Alan B. James.

lunes, 27 de junio de 2011

Navegando en el placer.

En esos delirios de placer
Soy cazador de tus tormentos,
Me alcanza el movimiento en tu interior
Como las flamas y pasiones del ayer.
                                                                                         
Miras y susurras en mí ser
No habrá espacio para errores, viviremos de un amanecer,
La lujuria se desata, la pasión será un edén
Yo en tu alma tu en mi cama,
Esta noche no existirá el amor para ceder.

Tomo el timón de tus movimientos
Solo para inclinarme a tu calvario,
El dolor se funde en fuego cada vez que suspiras al cielo
Este es tan solo el principio de los insaciables mares,
Para poder recorrer los siete y más.

Lagos ríos y capitales, todos sucumben ante ti
Con tu mirar sin saberlo pierdo el alma,
En los apacibles prados de tu cuerpo
Tú me enseñas, yo no aprendo,
Hoy solo quiero navegar.



Alan B. James.

viernes, 24 de junio de 2011

Viaje de fantasía.

El tiempo que arranca hacia atrás
Sabes que es cierto si lo ves pasar,
Aquellos colores en sus asientos
Un verde y calipso de tu alegría,
Es lo que aflora en el tranvía.

Miles de barcos, un bote y aquellas sirenas
Es el viaje a la fantasía,
Con tu pasión y locura,
Como tu mirada perdida.

Busco el mineral de los bosques
Atados a un árbol de la vida,
En estos manantiales bañe todo el dolor,
Pero ballenas solo giran en un sentido
Y todo se mueve a su alrededor.

Mariposas y viejos zorros bailan el canto
Los movimientos se inventan en el intertanto,
Estamos en las tierras sin rincones,
Buscamos la paz entre soñadores.



Alan B. James.

Caminos de pasión.

Son tus viajes de incesante locura
Las mañanas agrias, el sabor a cal,
Ni los vientos del norte te logran aplacar.

Corres en la dirección indicada
Pero tu rumbo ya no dice nada,
Solo vagas en el mar de espigos
Y mi dolor ya no juega contigo.

Solo tu neblina de pasión calma la sed
Y ahora que buscas una razón para seguir,
Es cuando el sol dejara de alumbrar el camino
Para que así tus pasos no quemen los míos.



Alan B. James.

miércoles, 22 de junio de 2011

El hombre solitario.

Sus confusos pensamientos
Atraían la atención de sus pares,
Era un tímido hombre
Aislado de los colores,
Vibraba con cada latido que su corazón creaba,
Pero la alegría jamás llegaba.

Borracheras y malos tratos en su cabeza
Su vida pasaba en la amarga penumbra,
Ahogado en un vaso y dos cigarros
Los tormentos que florecían de su pasado
No lo dejaban avanzar hacia la sonrisa de ella.

Era su anhelo oculto entre lágrimas
Un gutural aroma que seducía sus ánimos,
La vos de una calma que escapaba
Entre sonidos austeros y estériles a sus plegarias,
Solitario en su mente,
Sentado al costado de una idea que lo torturaba.

Pobre hombre solitario
Amargado en la mirada de una joven,
Que no veía el mundo atormentado de su marido
El suicidio al otro lado del camino,
Era la inevitable solución de aquel tormento
Acorralado en decisiones sin salida,
Pudriéndose por dentro al esconder el dolor
Y triste por su tan abrupta partida.





Alan B. James.